Habilitados Nacionales

Noticias y análisis para secretarios, interventores y tesoreros de Administración Local. Blog de David Povedano, secretario de Ayuntamiento.

Tu diputación te asiste si quiere, como quiere y cuando quiere

Si eres secretario-interventor de un municipio pequeño, sabes de lo que hablo. Llamas a la diputación con una duda de contratación y te atiende alguien que hace lo que puede. O no te atiende. O te derivan a un área que ya no existe. Y luego hablas con un compañero de la provincia de al lado y descubres que allí tienen una plataforma propia, un servicio jurídico con varios letrados y una central de contratación funcionando.

No es una impresión. Es un problema de diseño, y hay datos para demostrarlo. He estado revisando los presupuestos provinciales y los informes del Tribunal de Cuentas, y lo que sale no es exactamente lo que yo esperaba encontrar: en algunas cosas es peor, y en otras me obliga a matizar.

Lo que la ley promete

El artículo 36.1 de la LRBRL no deja esto en el terreno de la buena voluntad. Son competencias propias de la diputación, entre otras:

  • La asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a los municipios, y garantizar en los de menos de 1.000 habitantes la prestación de los servicios de secretaría e intervención (letra b).
  • La asistencia en la recaudación y el apoyo a la gestión financiera de los municipios de menos de 20.000 habitantes (letra f).
  • La prestación de los servicios de administración electrónica y la contratación centralizada en los municipios con población inferior a 20.000 habitantes (letra g).

Esa letra g) la introdujo la LRSAL en 2013. Trece años después, pregúntale a un secretario-interventor de un pueblo de 800 habitantes si su diputación le presta el servicio de contratación centralizada. La respuesta suele ser una risa.

Setenta y cinco personas sobre 3.126

Aquí está el dato que mejor explica el desajuste. El Tribunal de Cuentas fiscalizó la asistencia prestada por las cinco diputaciones de Castilla-La Mancha en el ejercicio 2022, en un informe aprobado el 28 de noviembre de 2024. Estas son las plantillas y el personal adscrito específicamente al Servicio de Asistencia a Municipios:

DiputaciónPlantilla totalServicio de Asistencia a Municipios
Albacete84420
Ciudad Real57715
Cuenca39523
Guadalajara5048
Toledo8069
Fuente: Tribunal de Cuentas, Informe n.º 1.594, Cuadro 5. Datos a 31 de diciembre de 2022.

Setenta y cinco personas sobre 3.126: el 2,4% de la plantilla para atender a 919 municipios, de los cuales cerca del 70% no llega a los 1.000 habitantes. Guadalajara dedica ocho personas a una provincia con 247 municipios de menos de 500 habitantes. Toledo, nueve para 204 ayuntamientos.

En puestos reservados a habilitados nacionales, el cuadro es el mismo: siete en Albacete, ocho en Ciudad Real, cinco en Cuenca, cinco en Guadalajara y siete en Toledo. Treinta y dos habilitados en las cinco diputaciones para garantizar las funciones públicas necesarias en 919 municipios.

El Tribunal lo dice sin rodeos: los medios personales de las diputaciones para prestar asistencia «resultan insuficientes».

Cada una a su manera

La segunda parte del problema no es de cantidad, sino de arquitectura. Albacete, Cuenca y Guadalajara tienen reglamento regulador del Servicio de Asistencia a Municipios. Ciudad Real y Toledo, no: Toledo cuenta con una carta de servicios y Ciudad Real solo publica una reseña en su web que el Tribunal considera «insuficiente». Ninguna de las cinco ha regulado el procedimiento para solicitar la asistencia.

En herramientas, más de lo mismo. Albacete desarrolló con medios propios una plataforma de administración electrónica que ofrece a otras administraciones a través del Directorio General de Aplicaciones. En el otro extremo, hay unidades que tramitan las asistencias con una hoja de cálculo. Sí: administraciones legalmente obligadas a implantar la administración electrónica en los pueblos gestionan su propio servicio de asistencia con Excel.

Y el rastro documental es tan endeble que impide evaluar nada. Cuando el Tribunal pidió a una diputación una muestra de veinte consultas atendidas, recibió un listado con un resumen «muy breve», porque las consultas se habían formulado y resuelto por teléfono. En Toledo: 1.592 consultas jurídico-económicas en un año y solo dos informes jurídicos, para dos ayuntamientos.

Esto es lo que quiero decir con asimetría. No es que unas diputaciones tengan más dinero que otras. Es que cada una decide qué presta, cómo lo presta, si lo documenta y si lo regula. Y estamos hablando de competencias que la ley califica de propias.

Los presupuestos: el 54,4% se queda en casa

Vamos al dinero. Según las liquidaciones consolidadas de 2023 que publica Hacienda en Haciendas Locales en Cifras, las diputaciones de régimen común gastaron 8.105 millones de euros no financieros, repartidos así:

  • Personal (capítulo 1): 26,0%
  • Bienes corrientes y servicios (capítulo 2): 16,8%
  • Inversión real propia (capítulo 6): 11,6%
  • Estructura propia: 54,4%
  • Transferencias corrientes y de capital (capítulos 4 y 7): 45,3%

Aquí me toca ser honesto, porque el dato no dice del todo lo que yo esperaba. Más de la mitad del gasto se queda en la estructura provincial, sí, pero eso no es automáticamente autoconsumo: dentro de ese capítulo 1 hay bomberos, personal de residuos, de recaudación y de carreteras que prestan servicios reales a los municipios. Y casi la mitad del presupuesto sale efectivamente hacia fuera. Quien sostenga que las diputaciones se gastan el dinero en sí mismas sin más está simplificando.

Hay otro dato que sí apunta en la dirección incómoda. En la clasificación por áreas de gasto, las diputaciones de régimen común dedican el 34,9% a «actuaciones de carácter general» —el área 9, que el propio Ministerio glosa como administración general de la entidad—, frente al 19,1% de los ayuntamientos. Casi el doble. Con la cautela de que esa área incluye también las transferencias a otras administraciones, y por tanto no puede leerse como puro gasto en uno mismo.

Y esa cautela nos lleva justo al problema de fondo.

El problema es que no se puede saber

Prueba a coger el presupuesto de tu diputación e intenta averiguar cuánto dedica a asistir a los municipios. No vas a poder. Cada una lo imputa donde quiere: el propio Tribunal de Cuentas encontró la asistencia técnica a municipios en el programa 922 en Albacete y Cuenca, en el 922000 en Ciudad Real, en el 9202 en Guadalajara y en el 9203 en Toledo. Cinco diputaciones vecinas, cuatro codificaciones distintas.

Esto no lo digo yo. En diciembre de 2024, la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas instó formalmente al Gobierno a:

«Propiciar una estructura presupuestaria local (diputaciones provinciales y entidades insulares equivalentes) que permita focalizar la asistencia a los municipios a través de un grupo de programa o política de gasto específico.»

Traducido: el Congreso ha tenido que pedir que se rediseñe el presupuesto provincial porque hoy es imposible saber cuánto cuesta la función que justifica la existencia de la diputación. Si no se puede medir, no se puede comparar. Y si no se puede comparar, no hay ninguna presión para mejorar.

Y lo que sale, sale en forma de subvención

El 45,3% que sí abandona el presupuesto provincial viaja mayoritariamente por el canal de la subvención. Ahí está la paradoja que más nos afecta: la asistencia se instrumenta con el mecanismo que más trabajo genera al asistido. Cada línea de ayuda es una convocatoria, una solicitud, un acuerdo, una fiscalización previa, una ejecución, una cuenta justificativa y, con suerte, ningún reintegro. Todo eso lo tramita el mismo secretario-interventor que antes no tenía a quién llamar.

Y no es que ese canal esté especialmente bien gestionado desde arriba. El Tribunal de Cuentas ha examinado las subvenciones concedidas por las diputaciones de Badajoz y Cáceres en el ejercicio 2023 y concluye que sus planes estratégicos no constituían auténticos instrumentos de planificación, que no elaboraron los planes de acción anuales previstos, que no se hizo un seguimiento adecuado de lo concedido y que los informes de valoración adolecían de motivación insuficiente.

Es decir: te trasladan la carga administrativa y, además, el reparto no está planificado ni evaluado como debería.

Lo que yo cambiaría

  1. Una política de gasto específica y homogénea para la asistencia a municipios, con el mismo código en todas las diputaciones. Es exactamente lo que pidió el Congreso y es lo más barato de hacer.
  2. Un catálogo de servicios mínimos exigible, no potestativo, con la letra g) del artículo 36.1 en el centro. Trece años de administración electrónica y contratación centralizada como papel mojado son demasiados.
  3. Menos subvención y más servicio. Prefiero una diputación que me tramite el expediente a una que me transfiera 12.000 euros y treinta horas de justificación.

Las diputaciones no sobran. Pero llevan demasiado tiempo midiendo su utilidad por lo que reparten en lugar de por lo que resuelven. Y quien paga la diferencia, otra vez, es el que firma abajo.

Fuentes

5 respuestas a «Tu diputación te asiste si quiere, como quiere y cuando quiere»

  1. En la Diputación de León donde encima trabaja la presidenta de Cosital y su marido, no ayudan en nada de nada. Cuando llamas, la primera respuesta siempre es la misma «no» pero ya por sistemática, llamas preguntado por el «SAM» para una ayuda y ya directamente te dicen que eso lo tiene que hacer X o Y y cuando les expones que entonces para que están e incluso haces referencia a los artículos de su reglamento se enfadan mas y te llaman para pedirte que no lo pidas por escrito que ya te han dicho que no. En su defensa puedo decir que León tiene el mayor número de Juntas Vecinales de España y la Diputación «gestiona» la mayor parte aunque no son pocos los secretarios que están hartos de los presidentes de estas juntas porque empezaron por pedir asistencia a los técnicos de cada partido, como molestaban mucho siguieron por los alcaldes y como molestaban mucho ya todo para el personal del ayuntamiento, sobre todo el secretario y esto porque en Diputación no les cogen el teléfono, pero no es pero hay otras joyas. Deportes funciona fatal, hubo un año que dejaron sin competiciones a toda la provincia y como no son capaces de adjudicar el transporte de los equipos de la zona sur desde hace años, sacan lineas de subvenciones a los ayuntamientos con equipos implicados para que el marrón se lo coman los secretarios de la zona, buscando empresa, cumpliendo requisitos estúpidos en las bases y contraten claro. Como Deportes no es suficiente esta Recaudación, en León a pesar de tener el reglamento de recaudación que tienen casi todas las Diputaciones siguen cargando en los ayuntamientos pequeños cambios de titularidad, exenciones de vehículos y cuestiones así y me preguntaras, pero esa competencia, no estará transferida? Ves el reglamento y tiene un apartado propio, ves el convenio también. Por que no lo hace Recaudación? Dios sabe

    Me gusta

    1. Gracias por el detalle, que es exactamente el tipo de dato que no aparece en ningún informe. Lo que describes en recaudación y en deportes tiene nombre técnico: la Diputación conserva la competencia en el reglamento y en el convenio, pero devuelve la gestión material al municipio sin modificar el título jurídico. Eso no es falta de medios, es desplazamiento de carga. Y encaja con lo que encontré en Castilla-La Mancha: de 3.126 empleados provinciales, solo 75 están adscritos al Servicio de Asistencia, y ninguna de las cinco diputaciones había regulado el procedimiento para pedir asistencia.

      Dos cosas que sí dejan rastro. La primera, pedir la asistencia siempre por escrito citando el artículo del reglamento: que te llamen para pedirte que no lo pongas por escrito es la confesión de que saben que la negativa no es defendible. La segunda, si el reglamento y el convenio atribuyen la competencia al servicio provincial de recaudación, la devolución del expediente al ayuntamiento no tiene cobertura; ahí un requerimiento formal citando el convenio mueve más que diez llamadas.

      Lo de las juntas vecinales merece entrada aparte. León concentra la mayor parte de las entidades locales menores de España: cientos de entidades con presupuesto propio y obligaciones de rendición de cuentas, y ni un solo puesto de secretaría dotado específicamente para atenderlas. El resultado es previsible y acaba siempre en la misma mesa. Si te animas a concretar cifras de tu zona, me interesa y da para un análisis.

      Me gusta

  2. Hola de nuevo Pove22,

    aprovecho para felicitarte por tu blog, que me está gustando una barbaridad, y te animo a seguir escribiendo y exponiendo temas relevantes de nuestra profesión.

    Empiezo por partes.

    Que la Diputación de León, al contrario que otras provincias de Castilla y León que están claramente en otra liga (Valladolid o Palencia), carga todo lo que puede en los ayuntamientos es un hecho en esta provincia y va en contra de la mayor, la competencia que es su razón de ser, su finalidad esencial que no es otra que asegurar unos servicios básicos y esenciales en toda la provincia y aportar a las carencias de los municipios con menor capacidad de gestión. Lejos de lo cuestionable que para mi supone observar como algunas veces colaboran en actuaciones y proyectos de municipios que pueden financiarse por si mismos, el que pongan trabas y piedras en el camino a la asistencia, muchas veces muy necesaria, de los municipios con menor capacidad me parece inaceptable y muy lamentable pero pasa y no solo por el SAM que se ha instalado en el NO permanente e incumpliendo su propio reglamento de asistencia, para ellos todo es NO asistenciable.

    Si un secretario necesita ayuda con PLACE, se puede dar por fastidiado y eso que tienen un convenio con Gestiona para que los contratos se puedan gestionar a través de esta plataforma. Gestiona te ayudará hasta donde puede, el SAM es muy proclive a exponerte batallitas de cuando ellos/as eran secretarios de provincias y hacían lo humano y lo divino y ahora te fastidias tú, que ellos lo hicieron.

    Increíble y quizá lo peor es el Servicio de Urbanismo. La mayoría de los municipios no dispone de técnico municipal y el que lo tiene con contrato laboral o de servicios. Los informes tardan tantísimo en emitirlos que incluso se ha hablado de ciudadanos que acuden llorando y poniéndose de rodillas para que el técnico provincial, no ya le dé el visto bueno a la solicitud de informe por parte del ayuntamiento, simplemente que en sentido que sea lo emita. Esos los menos, los mas increpan a los secretarios y a los alcaldes como que fuera su culpa porque es el mas accesible, estos últimos encima no se atreven a alzar al voz a pesar de que por los mentideros se expone que esta situación ya no es prestar un servicio deficiente, es directamente no prestar el servicio.

    Que Castilla La Mancha pueda tener algo parecido me da a pensar que algo tiene que cambiar en la planta municipal, en el personal mínimo y un municipio y del papel de la diputaciones provinciales.

    Tema entidades locales menores

    En León existe una dicotomía, por una parte hay quien las concibe como una seña de identidad y otros como un problema que agrava la ineficiencia de gestión.

    La cuestión es que si la planta municipal en España, con agravante en la España vaciada, se ve que da síntomas, no de debilidad, sino de agotamiento total y absoluto por no tener los pequeños municipios capacidad económica, personal y de gestión, pues las entidades locales menores de León, entidades todavía mas pequeñas, multiplica el problema por 10 pero esto en casi todas pues hay entidades locales menores con grandes ingresos por pastos u gestión de otros inmuebles y/o servicios que se ven beneficiadas de estos ingresos sin la contraprestación de otros gastos a los que no están obligadas como puede ser un personal mínimo.

    A Las secretarias no se las ha dotadas ninguna y Diputación es la que se ocupa y esto ha sido así desde que se amenazó hace años a estas entidades de que o presentaban cuentas, que hacia muchos años que no presentaban nada de nada o directamente desaparecían.

    La Diputación de León se apresuró a salvarlas por todos los medios ya que los secretarios no estaban dispuestos a asumir todo lo que estas entidades necesitaban y a la postre cargar con mas trabajo del que ya podían asumir, incluso la Diputación convocó puestos de personal destinado a que, desde la Diputación con este personal, se presentaran las cuentas.

    A este respecto me acuerdo cuando un compañero en conversación con un responsable de Catastro a raíz de las bondades del PIC «Punto de Información Catastral» y como los ayuntamientos son la administración mas cercana al ciudadano y el Punto de Información Catastral ayuda al vecino y ahorra desplazamientos, le espetó, muy loable todo pero Catastro se ahorra personal, se ahorra carga de trabajo que traslada personal de los ayuntamientos y aquí, no solo no lo vemos reflejado en mayor retribución por hacer lo que hacéis vosotros es que ni los medios materiales nos queréis aportar. Diputación lo tuvo que hacer así porque en esta cuestión no se dio el brazo a torcer por parte de los habilitados.

    Una vez salvadas ya se ocupa Diputación de ellas en gran medida pero el problema de la distancia, de personal, hace que estas entidades constantemente reclamen actuaciones al municipio y concretamente al secretario.

    También agrava la situación el hecho de que últimamente parece que la Diputación de León tenga problemas de carencia de personal, dicen, dicen que por las bajas retribuciones y complemento especifico que tienen aprobadas en su relación de puestos de trabajo, que hacen que los concursos queden desiertos.

    Me gusta

    1. Gracias, esto vale más que un informe. Tres cosas que me quedo.

      La primera, urbanismo. Que el municipio no tenga técnico no traslada la competencia: el artículo 36.1.b) LBRL obliga a la Diputación a la asistencia técnica, y si el reglamento provincial regula el servicio, el retraso indefinido en emitir el informe es inactividad, no escasez. Ahí el requerimiento del artículo 29 LJCA es la vía que nadie usa y la única que deja rastro.

      La segunda, el PIC. Es el ejemplo más limpio de lo que llamo desplazamiento de carga sin título: la AEAT y Catastro mantienen la competencia, el ayuntamiento presta la atención y nadie compensa el coste. Los convenios PIC no prevén contraprestación, y eso no es un descuido.

      La tercera, las entidades locales menores. León concentra la mayor parte de las de España y el diseño es insostenible: presupuesto propio y obligación de rendir cuentas sin un solo puesto de secretaría dotado para atenderlas. Que la Diputación creara puestos para presentar cuentas confirma el diagnóstico, pero no resuelve la asistencia ordinaria, que sigue acabando en la mesa del secretario del municipio.

      Me gusta

Deja una respuesta