Habilitados Nacionales

Noticias y análisis para secretarios, interventores y tesoreros de Administración Local. Blog de David Povedano, secretario de Ayuntamiento.

Toledo crea su propia bolsa de secretarios-interventores: ¿solución o parche con sello provincial?

El 28 de septiembre se conoció que el Gobierno de la Diputación de Toledo llevará al Pleno la creación de una bolsa provincial para facilitar a los ayuntamientos la cobertura de plazas de secretarios-interventores. La noticia ha pasado casi inadvertida. A mí me parece de las más interesantes del mes.

Porque en los pueblos pequeños el problema no es un debate teórico sobre el acceso al cuerpo: es que el lunes no hay nadie que firme el decreto. Y cuando una diputación decide meterse en esto, conviene mirar con lupa qué hace, con qué cobertura y qué deja sin resolver.

Qué se anuncia

Según la información publicada, la Diputación gestionaría un concurso-oposición centralizado. Los ayuntamientos que se adhieran, de forma voluntaria, recibirían una lista ordenada de candidatos para cubrir vacantes. La bolsa tendría una vigencia de tres años, el coste correría a cargo de la Diputación y el tribunal lo integrarían funcionarios de la Junta, un colegio profesional y personal provincial. Los nombramientos finales se coordinarían con la Consejería de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha.

Dónde está el encaje legal

El artículo 53 del Real Decreto 128/2018 regula el nombramiento de funcionarios interinos en puestos reservados. Prevé dos vías: la propuesta de la corporación local, con respeto a los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, o las bolsas que pueden constituir las comunidades autónomas. La diputación no aparece como actor propio: su bolsa solo funciona si la comunidad la reconoce y es ella quien nombra. Por eso es clave esa coordinación con la Consejería.

Lo que me gusta

  • Quita a un ayuntamiento de 500 vecinos la carga de montar un proceso selectivo con su tribunal, que no sabe ni puede hacer.
  • Pone el mérito y la capacidad en el centro, en vez de la llamada al conocido.
  • La participación voluntaria evita imposiciones y deja a cada alcalde decidir.

Lo que me preocupa

Primero, que una bolsa de interinos no crea habilitados: ordena a quien ya está dispuesto a ocupar el puesto, no multiplica los que hay. Segundo, la rotación. Un interino con mejor oferta en otra provincia se va, y el ayuntamiento vuelve a empezar. Tercero, la independencia: quien llega por una lista provincial y depende de renovar interinidad no está en la misma posición que un funcionario de carrera frente al Pleno que fiscaliza. Fíjate en la paradoja: se hace más fácil cubrir el puesto y más frágil el control.

Qué hacer si tu ayuntamiento es pequeño

Si tu diputación abre algo parecido, pregunta tres cosas antes de adherirte: quién nombra, cuánto dura la lista y qué pasa si el interino se marcha. Y no abandones la vía de los concursos: las plazas que quedan desiertas siguen necesitando cubrirse con funcionarios de carrera.

En mi opinión, la bolsa provincial es un buen parche. Pero no confundamos un parche con una solución. ¿Se está haciendo algo parecido en tu provincia? Os leo en los comentarios.

Fuentes

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